EL OTRO

Esta foto es del año 2013 (Creo), estábamos con el Ministerial del Instituto Bíblico Rio de la Plata. Fuimos a predicar a Speggazini (Bs.As.).

El día estaba hermoso, y el sonido para el evento era algo que nunca había visto, en eventos callejeros así. Creo que se lo había prestado el Municipio.

Se realizaron invitaciones, salimos a buscar niños, ensayamos, etc. Pero cuando apenas comenzamos el evento, empezó a llover, y tuvimos que tapar todo el sonido, y desconectarlo. Una frustración enorme. Pero el problema, era que la gente ya estaba ahí, esperando el mensaje. Y el otro problema, es que el pastor de esa iglesia, se llevo TODOS los regalos que tenia para dar a las familias (que tampoco el había comprado, también era regalo del Municipio). Así que comenzamos a juntar el poco dinero que teníamos, vaciamos nuestros bolsillos y fuimos a comprar golosinas para los niños.

Y fui a buscar un megáfono que teníamos en la camioneta, me pare debajo de la lluvia, y comencé a predicar de Jesús. No me importo el frió, la lluvia que me estaba dejando empapado. Nada. Yo quería que esa gente tenga un encuentro con Dios, y darle las golosinas a los niños, para que no se vayan con las manos vacías.

El pastor nos dejo ahí, se fue a su casa, y nosotros nos quedamos. Asumiendo el riesgo de que la iglesia anfitriona se enoje, por seguir adelante con el evento, aun cuando querían suspenderlo.

….Hoy por la mañana me levante pensando justamente en eso.. ¿Como no voy a hablar cada vez que tenga oportunidad, si Dios cambio el rumbo de mi vida?

Eso me lleva a asumir riesgos por el otro.

Esta mañana también, un amigo muy intimo me comento que le envió un mensaje a una persona con la que no se hablaba hacia bastante tiempo. Y le confeso un compromiso que asumió hace varios años, de estar a su lado si algún día lo necesita, aun cuando ya no hay un vinculo entre ellos. Y me dijo que dentro suyo, sintió que asumió un riesgo de alguna manera.

Riesgos. Cuando sabemos que podemos hacer el bien a otro, y cuanto mas si estamos mostrando el amor de Dios a través de eso, es inevitable que lo hagamos.

La cobardía hace que cada vez que tengamos una oportunidad de cambiar el rumbo de una persona con un mensaje de esperanza, lo dejemos pasar por nuestras narices.

Tenemos que convertirnos en personas que asumen riesgos por el otro. Riesgos que nos saquen de la comodidad, que nos de vergüenza, que nos haga transpirar, que nos haga caminar por situaciones totalmente desconocidas y ajenas a lo cotidiano.

Porque el otro me importa, porque el otro lo necesita, porque el otro mañana puedo ser yo.

Pero, ¿quien es el otro por quien debo asumir riesgos?

Y voy a citar algo que lei de Dario Sztajnszrajber:

Y este otro no pide permiso. Irrumpe, dice Lévinas.
Molesta. Golpea la puerta de mi casa, no cuando lo espero. Si el otro llega
cuando lo espero, ya no es un otro, lo estaba esperando, lo recibo, le doy un
beso, lo hago pasar, me hace feliz, “me” hace feliz a mí.

Pero el otro no tiene que ver conmigo, porque es otro, irrumpe y molesta, genera en mí una perturbación y voy a hacer todo lo posible para que no moleste.

Lo voy a disolver, lo voy a constituir en lo que yo necesite para estar tranquilo, lo voy a minimizar, lo voy a “aggiornar”; pero igualmente, aunque haga todo lo que
quiera, pretenda y suponga que va a funcionar, hay un otro y, en el momento
menos esperado, el otro irrumpe, está ahí.

Justo cuando estoy mordiendo el sándwich, el otro golpea y pide, solicita, reclama. Justo cuando estoy viendo el final de la película, el otro golpea la puerta, me pide. Justo cuando estoy leyendo tranquilo el último libro de filosofía contemporánea en el subte B, el otro viene, interrumpe, me tira la estampita justo donde dice la palabra
“facticidad” y no me la deja leer. ¿No podías esperar a que termine de entender
el concepto heideggeriano antes de pedirme la limosna? No; el otro no se
comporta como yo quiero, el otro invade.

El otro no es porque excede al ser y al no-ser, cuestiona la lógica binaria del ser o no ser. El otro excede todo lo posible, el otro es lo imposible ¿Puedo acceder al otro? ¿Cómo hago si todo el tiempo estoy proyectando mi mismidad en el otro, si no puedo salirme completamente de mí mismo para acceder a él? 

¿Quién es el otro? ¿Quién es el verdadero extranjero? ¿Dónde habita? ¿Cómo nos relacionamos con él? ¿Lo fagocitamos o somos hospitalarios?
Ser hospitalario con quien creo que merece la hospitalidad, no es ser hospitalario. Es un negocio. No se hace economía con el cielo. Al cielo no se entra, el cielo te recibe. El cielo es el otro. El cielo es de los otros.

http://cck.gob.ar/files/files/LNF2016_Dari%CC%81o%20Sztajnszrajber.pdf

Amar y asumir riesgos, por quienes nos aman, es muy fácil.

Lo otro, el otro, es lo difícil.

 

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S I N – C A R E T A S

Yo soy Batman.

Es decir, no de manera literal (o si..), me refiero a que soy el que tiene la mascara de Batman en la foto. Esto también fue en Chiloe, en una plaza, hablando de Jesús a niños y adultos. Recuerdo que ese día no me sentía bien, me senté en un tobogán lejos de mis compañeros. Estaba observando todo desde ahí. Estaba con mala cara.

Y siendo sincero, no me acuerdo quien me la trajo o de donde saque esa mascara. La realidad es que, intente poner toda la energía posible y fui a actuar.

Me puse la mascara para que nadie note mi verdadera cara en ese momento. Pero que importaba mas? Lo que sentía y pensaba en ese momento realmente, o lo que estaba haciendo? No tengo idea…

En fin.. Me divierte actuar, no me da vergüenza.

Y esto de actuar, me hace acordar la historia de un hombre que trabajaba en un circo, pero un día no supo distinguir su verdadero yo. No supo distinguir entre quien fingía ser cuando actuaba, y quien era realmente.

Un día se despidió con una carta, y nunca mas se supo de el.

“¿Quien soy? ¿El que pienso o el que vivo?” Cada mañana escribí esto en mi espejo y no hay locura que se compare a lo que siento por dentro.

Ensayo para ambas vidas. Tengo un discurso armado de memoria: “Estoy bien!” “Soy feliz con esta vida que me toco” “No me arrepiento de nada” … pero cual es la verdad? 

Leo un verso mas para actuar. Otro mas. Y como lo hice siempre, finjo. ¿Quien soy realmente? De a poco voy notando que todos fingimos, todos actuamos. Todos tenemos libretos armados y ensayados.

En el final de mi historia, espero que la desesperación no me haya consumido. Espero poder dejar de aceptar la invitación a ser quien no soy. Espero dejar de temblar y poder dormir.”

A todos nos paso en algún momento, de luchar con cuestiones internas. Luchar entre lo que queremos y lo que es. Entre lo que viene y lo que se va. Entre lo que espero y lo que quiero. Entre lo que pienso y lo que hago.

Pero la libertad, sin querer definir ya que es algo muy amplio, siento que es un regalo que nos hacemos a nosotros mismos. Es poder decir lo que realmente pienso y siento. Poder decidir y jugársela por lo que creo que es lo correcto. Por lo que creo que me va a hacer bien.

No te quedes mirando desde lejos lo que creíste que tenias que hacer o decidir. El tiempo se va. Se pasa muy rápido, y no espera a que decidas para seguir avanzando.

Estoy aprendiendo a vivir, miro para atrás en mi vida y muchas veces NO decidí como quería, pero fui aprendiendo a hacerlo. Me ayudaron algunas personas que siempre van a quedar en mi corazón, con un grato recuerdo, por haberme ayudado a decidir, a intentar.

Hasta el final.

Intentar hasta el final es casi como caminar en la oscuridad, caminar e ir tanteando, golpeándome con todo lo que hay en el medio, pero logrando al fin encontrar la perilla para encender la luz.

Saquémonos las caretas. Dejemos de armar libretos diarios para saber que decir o como actuar para ser correctos. Disfrutemos la libertad que Dios nos regalo. Disfrutemos la vida, que al fin y al cabo, no vamos a salir vivos de ella.

 

T O R M E N T A – S O L – T O R M E N T A

Nunca en mi vida había experimentado el hecho de llevar campera y paraguas, un día soleado. Es que así era el clima en Castro, Chiloe. De una cuadra a otra podías pasar de estar derretido de calor, a tener que correr porque la lluvia se había largado fuertemente.

Estuvimos ayudando en diciembre de 2015 a una iglesia que se había incendiado, quedaron sin nada, y estaban congregándose en un cuartel de bomberos. (La foto es justamente en ese cuartel, seguramente fue tomada en el momento que dije algún chiste Argentino en medio de la predicación y que nadie entendió).

En otro momento voy a contar que estuvimos haciendo específicamente..

Pero siempre me quedo el recuerdo del clima. De hecho tengo la campera de un amigo chileno, es una de mis favoritas para usarla durante el día, que me la termino regalando de tanto utilizarla.

Me acuerdo del clima, por la situación de vida que había experimentado ese año. Lo podría resumir en tres partes: SOL – TORMENTA – SOL.

Miro esa foto donde estoy bien, contento, alegre, haciendo lo que mas me apasiona que es hablar de Jesús.. para ese entonces el sol había salido en mi vida. Pero no podría haber salido, sino hubiera habido manos, oídos y brazos que me contengan.

OBVIO, creo que Dios utiliza medios humanos para sacarnos (si así lo queremos) del barro donde nosotros mismos nos metimos.

Soy un restaurado. Soy alguien que fui perdonado, alguien que necesito que otro crea en que podía cambiar, que la tormenta podría no ser para siempre, y que el sol quizás iba a iluminar alguna mañana en mi vida.

Este recuerdo me impulsa a creer en el otro. A creer que se puede salir de cualquier situación, de cualquier estado negativo en la vida. De cualquier callejón sin salida. De cualquier encierro.

Podes salir de donde estas. Todos podemos salir del estado en el que estamos.

Se puede comenzar a vivir la vida que soñaste. Cada día es una oportunidad de parte de Dios para ser felices.

La mayor felicidad y riqueza esta en instantes que Dios nos regala diariamente. Sonrisas, amigos, fotos, caminar, escuchar música, pintar, dibujar, crear, cantar, respirar, leer, amar, besar.

Casi todas las noches me tomo unos minutos para observar como duerme mi esposa (Es hermosa), y siempre tengo la misma sensación de ser agradecido, porque nada de lo que tengo lo merecía. Todo es regalo de Dios.

Claro. Tengo mil y un motivos para quejarme, amargarme, mirar todo negativamente, y no disfrutar la vida.. Pero los instantes que Dios regala diariamente, se disfrutan.

Estoy aprendiendo a vivir, y a disfrutar, y estoy aprendiendo a creer mas en los demás.

Si estas leyendo esto.. mira otra vez la foto..

Estoy sonriendo..

Pero hacia meses atrás de eso, pensaba que mi vida iba a derrumbarse.

Creyeron en mi, y yo creí en lo que Dios quería para mi vida.

 

JEREMÍAS 29:11

“Pues yo sé los planes que tengo para ustedes —dice el Señor—. Son planes para lo bueno y no para lo malo, para darles un futuro y una esperanza.”

SALMO 42:11

“¿Por qué estoy desanimado?
    ¿Por qué está tan triste mi corazón?
¡Pondré mi esperanza en Dios!
    Nuevamente lo alabaré,
    ¡mi Salvador y mi Dios!”

S E T E N T A V E C E S S I E T E

DEVOCIONAL  #7: “SETENTA VECES SIETE”

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“Luego Pedro se le acercó y preguntó: —Señor, ¿cuántas veces debo perdonar a alguien que peca contra mí? ¿Siete veces? —No siete veces —respondió Jesús—, sino setenta veces siete.”

Mateo 18:21

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A lo largo de la vida nos vamos a encontrar con momentos, personas o situaciones, las cuales nos van a lastimar, hacer mal, decepcionar, entristecer, opacar, mentir, criticar, engañar, etc.

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Por lo tanto… ¿Vamos a estar siempre en el juego indefinido de PERDONAR O NO PERDONAR?

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Muchas personas quedan estancadas, y algunas en depresión, a causa de no poder perdonar algunas de estas situaciones. Su vida se empieza a volver gris y sin sentido. Muchos pierden el sueño y hay falta de concentración en su diario vivir. Esto va más allá de la edad que uno tenga, todos reaccionamos de alguna manera a la falta de perdón.

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Si leemos estos versículos, vamos a notar que el apóstol Pedro le dice a Jesús si tiene que perdonar 7 veces. En la cultura judía, los rabinos afirmaban que solamente había que pedir perdón 3 veces, como máximo 4. Hasta tenían pasajes del Antiguo testamento para afirmar este pensamiento. Pedro estaba queriendo doblar la apuesta, algo así como decirle “VISTE JESUS LO BUENO QUE SOY, PERDONO EL DOBLE QUE LOS FARISEOS”

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Pero como siempre, Jesús lleva a otro limite la manera de ver la vida, y le dice que tiene que perdonar 70 veces 7, o sea, PERDONAR TODAS LAS VECES QUE SEA NECESARIO.

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Sé que no es fácil. Somos todos humanos, por eso perdonar es casi un acto divino, que con la ayuda del Padre podemos lograr.

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Pero es por nuestro bien que necesitamos soltar eso que está en nuestra mente y corazón, y nos lastima…

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Kathleen Lawler del Departamento de Psicología de la Universidad de Carolina del Este afirma:

“Al disculpar al otro, o a ti mismo, por los errores cometidos estás disminuyendo tu presión arterial. Además, reduces tu consumo de medicamentos y alcohol. Sentir rencor por una persona aumenta el ritmo cardiaco, lo que puede ocasionar un infarto.”

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Cuando uno no perdona, se aísla. Se cierra. Se niega. Se encierra en su propia justificación de las cosas. Se encuentra rodeado, pero sin escuchar a nadie.

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Cuando no perdonamos, estamos viviendo como zombis, y la vida se nos pasa sin que nos demos cuenta.

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Hoy podes comenzar la semana soltando perdón y pidiendo perdón, independientemente de si tenes la razón o no.

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Tal vez es el día de mandar un msj pidiendo perdón, o programar una cita para poder perdonar.

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Tal vez es el día para enviar ese mail, o esa carta y pedir perdón a esa persona que no viste en años.

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Ora y perdona a esa persona, deséale el bien de Dios sobre su vida.

Ora y perdona a los que te dañaron, es por el bien de tu corazón.

Pedile perdón a Dios también, porque todos, de alguna u otra manera, también estuvimos del lado de los que dañamos y lastimamos a otros.

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Y si Dios nos perdonó… ¿quienes somos nosotros para no perdonar?

I N S T A N T E S

DEVOCIONAL #4: “INSTANTES”

“Si pudiera vivir nuevamente mi vida, 
en la próxima trataría de cometer más errores. 
No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más. 
Sería más tonto de lo que he sido, 
de hecho tomaría muy pocas cosas con seriedad. 
Sería menos higiénico. 
Correría más riesgos, 
haría más viajes, 
contemplaría más atardeceres, 
subiría más montañas, nadaría más ríos. 
Iría a más lugares adonde nunca he ido, 
comería más helados y menos habas, 
tendría más problemas reales y menos imaginarios. “

Así comienza este poema (Atribuido a Borges pero no se sabe con exactitud quien es realmente el autor), el cual nos lleva a dialogar con nuestra alma, acerca de cómo estamos encarando nuestro paso por la tierra.

¿Disfrutas la vida?

Porque quiero decirte un secreto, que me pagarían millones de pesos para que lo diga al mundo, pero como me caes bien, te lo voy a decir gratis.. Atento:

“Disfrutar la vida, TAMBIÉN es voluntad de Dios.”

Sí. Sé que generalmente se dijo que la voluntad de Dios era solamente ir al África o a la China, aunque vos querías tal vez ser actor de cine o científico.

Pero la voluntad de Dios va más allá de una decisión tomada un domingo o sábado por la noche. La voluntad de Dios va más allá de algo impuesto divinamente sobre tu vida, a pesar de que tal vez querías lo contrario.

La voluntad de Dios para tu vida es disfrutar la vida, y desde ahí es el punto de partida hacia las decisiones que tenes que tomar.

Dios quiere que disfrutes la carrera que vas a estudiar, o estas estudiando, o pensas estudiar.

Dios quiere que disfrutes tu talento.

Dios quiere que disfrutes el trabajo en el que estas, o pensas estar.

Dios quiere que disfrutes de las personas que te rodean.

No seamos de la generación que llora siempre. Porque está bien llorar, pero no toda la vida.

La sonrisa y el disfrute de la vida, también es una expresión de alabanza y adoración a Dios.

C O R A Z Ó N D E L A T O R

DEVOCIONAL #1: CORAZON DELATOR

“Sobre todas las cosas cuida tu corazón, porque éste determina el rumbo de tu vida.” Proverbios 4:23

Quiero que reflexionemos juntos acerca del versículo de Proverbios, el cual nos lleva a dar un cuidado especial a nuestro corazón.

En la biblia, generalmente, cuando se refiere a corazón, están refiriéndose a los sentimientos, las emociones, el intelecto, etc.  Básicamente está hablando del TODO en nuestro ser. Esa parte muy dentro de nosotros la cual determina nuestra conducta y las decisiones que tomamos.

¿QUE OCUPA UN LUGAR PRINCIPAL EN TU CORAZON?

¿En qué o quién estás pensando?  ¿Hacia dónde queres ir? ¿Qué estas sintiendo? ¿Qué no estas sintiendo?

CUIDEMOS LO QUE PENSAMOS! No nos quememos el cerebro con ideas contrarias a lo que Dios piensa y dice de nosotros.

CUIDEMOS LO QUE SENTIMOS! No abramos el corazón a cualquier persona. Las redes sociales crearon un mundo fantasioso e irreal, haciéndonos creer que las amistades y las relaciones virtuales son la realidad.  NO, es solo eso.. VIRTUAL. Aprendamos a conocer a las personas por medio de una conversación cara a cara, real y genuina.

CUIDEMOS LO QUE DECIDIMOS! Tomemos decisiones basadas en principios y valores que nos guíen a buen rumbo. No decidamos enojados, ni tristes, ni angustiados.

Oro para que cuides tu corazón, para que pienses todo lo bueno de Dios en tu vida, para que seas sabio en tus sentimientos y saber a qué darle lugar, y a que no. Oro para que tomes buenas decisiones.

Oro para que Jesús sea quien nos guie en nuestro corazón… Al fin y al cabo, a Él se lo entregamos alguna vez.

 

 

 

 

D E C A D A

Lo largo. Lo extraño. Lo triste. Lo profundo.

Lo que no tengo control. Lo que odio. Lo que amo. Lo que no necesito pero espero.

Lo especial. Lo espeluznante.

Mi cobardía. Mi tortura.

Ese mundo interior. ¿A quien le importa? ¿Por que expresarlo? ¿Por que hablarlo? ¿Por que vivirlo? Corro. Corro desesperado.

Mi oscuridad, mi luz. ¿Eso sigue siendo especial? Nunca. Jamas. Siempre.

Todo mi mundo interior es ceguera. Solo observo yo. ¿A quien le importa? ¿A quien le sirve? Por qué esperarlo?

Hoy no. Mañana tampoco. Ayer no existe. Mi locura es el todo, si el todo es el futuro. ¿Hay futuro? En mi mundo interior, hay ayer, esta el hoy, hay mañana.

No sale. No se va. No espera.No ilusiona. No consuela. No se despide. No regresa.

Vuelvo a mi mundo interior. Yo lo veo. ¿Quien mas lo ve? ¿Lo ves? ¿Lo vieron?

Todos lo saben. ¿Pero alguien lo vio?

Lo olvido. No espero. No callo. Lo sueño. Lo canto. Lo lloro. Lo recuerdo. Lo reflejo. Soy el de siempre. Lo observo otra vez.

No hay motivos. Ya no los hay. Ya no lo sigo.