“Decisiones: Las llaves a destinos paralelos.”

Siempre me pongo a pensar que el solo hecho de no estar en el centro de la voluntad de Dios, puede hacerme tomar malas decisiones.

Me paraliza el solo hecho de pensar que estoy decidiendo incorrectamente, contrario a lo que Dios tenía preparado para mí. En todas las áreas de mi vida, frente a cualquier decisión, tengo esta “paranoia”.

Y diariamente tomamos muchas decisiones, las cuales algunas son simples y rutinarias.

Pero en este camino de vida espiritual, luego de encontrarnos con el Señor, se cumple en nosotros la palabra que dice:

Salmo 32:8 «Te guiaré por el mejor sendero para tu vida; te aconsejaré y velaré por ti. No seas como el mulo o el caballo, que no tienen entendimiento, que necesitan un freno y una brida para mantenerse controlados».

Alcanzamos ese entendimiento a través de una relación íntima con el Señor, y su Palabra.

Pero, si dice “el mejor sendero”, quiere decir que hay senderos distintos?

Acaso nuestra vida dependerá de las decisiones que tomemos?

Sí. Yo creo que cada decisión es una llave. Una llave a un destino paralelo. A un futuro distinto.

Pero hoy quiero enfocarme en una decisión que vamos a tener que tomar en algún momento de nuestras vidas.

Y es la decisión de creerle a Dios.

Parece algo simple, pero quiero que entiendas que no es lo mismo creer en Dios, que creerle a Dios.

Podes creer en Dios, venir a la iglesia, y hasta traer la biblia. Pero el infierno jamás va a dejarte que le creas a Dios.

Entendamos el objetivo de satanás:                                                 

Empujarte, hacia la punta de un pozo ciego y oscuro, llamado INCREDULIDAD, para que vos solo te tires, y luego se te haga muy difícil salir de ahí.

Como logra darte empujones? A través de las situaciones difíciles que nos toca vivir.

Porque el ser hijo de Dios no nos deja exentos de atravesar sufrimientos y crisis, pero si nos promete ser libres de ellas.

Pero hubo o habrá momentos, en los que la vida va a golpearte duro.

Ahí, cuando estés caído, cuando no le encuentres sentido a nada, cuando no escuches la voz de Dios, cuando sientas que Dios está muy lejos, y no se está dando cuenta de lo que vos viviste, o estás viviendo, viene satanás a susurrarte al oído lo mismo que le dijo a Job.

Satanás quiere sumarte a su rebelión. Él se rebeló contra Dios, y quiere que vos seas un rebelado más.

A Job, satanás le hablo a través de su esposa y le dijo:

Job 2:9 “MALDICE A DIOS, Y MUERETE”.

Job había perdido todo lo que tenía, pero aun así, el eligió creerle a Dios, y dijo:

Job 19:25-27: “Pero en cuanto a mí, sé que mi Redentor vive, y un día por fin estará sobre la tierra. Y después que mi cuerpo se haya descompuesto, ¡todavía en mi cuerpo veré a Dios! Yo mismo lo veré; así es, lo veré con mis propios ojos. ¡Este pensamiento me llena de asombro!”

Eso es creerle a Dios. En los peores momentos, es donde tenemos que sacar nuestra identidad de hijos de Dios, y enfrentar las batallas de la vida, sabiendo que tenemos la victoria asegurada.

Pero sé que no es fácil.

Pero quiero decirte, que una palabra de Dios, puede sanar tu pasado, tu presente y prepararte para el futuro.

Porque mientras miremos el pasado, vamos a estar mirando para atrás, perdiéndonos lo presente, y lo que es peor, olvidándonos de mirar adelante, hacia el futuro.

Pero vamos al relato de esta noche:

Juan 11:1 Un hombre llamado Lázaro (EL QUE DIOS AYUDA) estaba enfermo. Vivía en Betania con sus hermanas María y Marta.

Juan 11:2 María era la misma mujer que tiempo después derramó el perfume costoso sobre los pies del Señor y los secó con su cabello. Su hermano, Lázaro, estaba enfermo.

Juan 11:3 Así que las dos hermanas le enviaron un mensaje a Jesús que decía: «Señor, tu querido amigo está muy enfermo».

Juan 11:4 Pero, cuando Jesús oyó la noticia, dijo: «La enfermedad de Lázaro no acabará en muerte. Al contrario, sucedió para la gloria de Dios, a fin de que el Hijo de Dios reciba gloria como resultado».

Juan 11:5 Y, aunque Jesús amaba a Marta, a María y a Lázaro,

Juan 11:6 se quedó dónde estaba dos días más.

Entendamos el contexto de esta historia. Jesús se encontraba a un poco más de 3km de Betania, la cual era una ciudad al este de Jerusalén. Aproximadamente a 2 días, a pie.

Marta y maría, enviaron mensajeros, lo cual entendemos que tardaron 2 días.

Cuando llegan, le dan la noticia y Jesús les responde (VS 4)

Imagínense, que ustedes están esperando un parte médico y este les dice: NO SE PREOCUPE, SU FAMILIAR NO VA A MORIR, SINO QUE VA A VIVIR.

Estos mensajeros volvieron gozosos, llenos de alegría, a dar la noticia a marta y maría. Obviamente, tardaron 2 días.

Al llegar, le dan la noticia, y le dicen: GLORIA  A DIOS!!! ALELUYA!! LAZARO NO VA  A MORIR, JESUS DIJO QUE… y estas le interrumpen fríamente y en seco diciendo: LAZARO YA MURIO.

Que es esta paradoja? Señor!!! Te creí. Siempre confié en vos. Acaso son mentiras las que decís en tu palabra? Esas son algunas de las preguntas interiores que nos hacemos en los momentos de más dolor y crisis. Las cuales se hicieron marta y maría también.

Porque el ser humano tiende a hacer eso. No hace falta ser creyente para decir: DIOS!! PORQUE ME PASA ESTO? PORQUE A MI? DIOS!!! PORQUE NO ESTUVISTE CUANDO TE NECESITE! PORQUE NO ME AYUDASTE? Es al primero que dirigimos nuestro grito interior.

Por eso no es lo mismo, creer en Dios, que creerle a Dios.

Sigue el relato:

Juan 11:17 Cuando Jesús llegó a Betania, le dijeron que Lázaro ya llevaba cuatro días en la tumba.

Juan 11:18 Betania quedaba sólo a unos pocos kilómetros* de Jerusalén,

Juan 11:19 y muchos se habían acercado para consolar a Marta y a María por la pérdida de su hermano.

Juan 11:20 Cuando Marta se enteró de que Jesús estaba por llegar, salió a su encuentro, pero María se quedó en la casa.

Juan 11:21 Marta le dijo a Jesús: —Señor, si tan sólo hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto.

Juan 11:22 Pero, aun ahora, yo sé que Dios te dará todo lo que pidas.

Juan 11:23 Jesús le dijo: —Tu hermano resucitará.

Quiero enfocarme en las dos hermanas:

Marta, aun con dolor en su corazón, en pleno duelo de su hermano, el cual hacía ya 4 días que estaba muerto, sale al encuentro de Jesús, y le reclama que tal vez si él hubiera estado, Lázaro no hubiera muerto, pero en ese momento decide aun creerle a Jesús.

María, se quedó en la casa.

Suele suceder eso. Al atravesar un dolor, una perdida, una crisis, una angustia, un abuso, un maltrato, nos quedamos quietos, no nos movemos, no vamos corriendo a ver a Jesús.

Empezamos a escuchar a satanás, y a recibir los empujones hacia el pozo de la incredulidad.

Nos quedamos quietos como María, nos estancamos, nos enfriamos, nos frenamos en nuestro crecimiento espiritual, y emocional.

Es entendible!! Pero quiero que entiendas, que es en esos momentos donde tenes que creerle a Dios!

Algo interesante sucede en el versículo 28, y dice:

Juan 11:28 Luego Marta regresó adonde estaba María y los que se lamentaban. La llamó aparte y le dijo: «El Maestro está aquí y quiere verte».

Marta le creyó a Jesús, y fue restaurada de su dolor. Y fue en ese momento, donde fue hacia donde estaba María, la del dolor, la que conocía a Jesús, pero no quiso creerle, para llamarla y decirle que Jesús estaba ahí y quería verle.

Hoy, yo vengo como Marta, a decirte a vos, que Jesús esta acá y quiere verte.

Juan 11:29 Entonces María salió enseguida a su encuentro.

Juan 11:30 Jesús todavía estaba fuera de la aldea, en el lugar donde se había encontrado con Marta.

Juan 11:31 Cuando los que estaban en la casa consolando a María la vieron salir con tanta prisa, creyeron que iba a la tumba de Lázaro a llorar. Así que la siguieron.

Juan 11:32 Cuando María llegó y vio a Jesús, cayó a sus pies y dijo: —Señor, si tan sólo hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto.

Creer en Dios, es un acto de fe. Pero creerle a Dios es un acto de entrega.

Cuando es qué debemos hacer ese acto de entrega?  Así como María:

-Cuando no tenemos ganas de hacerlo.

-Cuando las circunstancias alrededor de nuestras vidas no coinciden con las promesas del Dios en el que creemos.

-Cuando nuestra vida espiritual está muerta.

-Cuando Dios hace silencio frente a la situación que estoy viviendo, o hace silencio frente a la situación que ya viví, la cual solo Dios y nosotros sabemos.

-Cuando tenemos un dolor, una herida, una tristeza, atada a nuestro cuello, la cual arrastramos y ya nos está impidiendo caminar, de tan pesado que es.

-Cuando lo que Dios prometió, no se está cumpliendo.

Hoy yo soy Marta, y a vos te digo María, Jesús esta acá y quiere verte, cuál va a ser tu decisión?

Porque tal vez, si te analizas, crees en Dios y también le crees a Dios. Pero ya no es lo mismo. Tu relación con Dios no es como la de hace años atrás.

Tal vez crees que nada va a arrancar el dolor que pasaste.

Tal vez hay preguntas en tu corazón.

Hay heridas en tu corazón que no se cerraron. Hay dolores que no sanaste, y te están impidiendo caminar y avanzar en tu vida.

Juan 11:34 — ¿Dónde lo pusieron? —les preguntó. Ellos le dijeron: —Señor, ven a verlo.

Juan 11:35 Entonces Jesús lloró.

Juan 11:36 Las personas que estaban cerca dijeron: « ¡Miren cuánto lo amaba!».

Juan 11:37 Pero otros decían: «Este hombre sanó a un ciego. ¿Acaso no podía impedir que Lázaro muriera?».

Juan 11:38 Jesús todavía estaba enojado cuando llegó a la tumba, una cueva con una piedra que tapaba la entrada.

Juan 11:39 «Corran la piedra a un lado» —les dijo Jesús. Pero Marta, la hermana del muerto, protestó: —Señor, hace cuatro días que murió. Debe de haber un olor espantoso.

Juan 11:40 Jesús respondió: — ¿No te dije que, si crees, verás la gloria de Dios?

Juan 11:41 Así que corrieron la piedra a un lado. Entonces Jesús miró al cielo y dijo: «Padre, gracias por haberme oído.

Juan 11:42 Tú siempre me oyes, pero lo dije en voz alta por el bien de toda esta gente que está aquí, para que crean que tú me enviaste».

Juan 11:43 Entonces Jesús gritó: « ¡Lázaro, sal de ahí!».

Juan 11:44 Y el muerto salió de la tumba con las manos y los pies envueltos con vendas de entierro y la cabeza enrollada en un lienzo. Jesús les dijo: «¡Quítenle las vendas y déjenlo ir!».

Esa es la acción de Jesús hacia tu dolor. Hacia tu herida. Hacia lo que viviste. Hacia lo que está detrás de la piedra y crees que ya no tiene solución.

Vos le decís: Si tan solo hubieras estado ese día, Señor! Si no hubieras permitido que me haya pasado.

El hoy te dice: Donde lo pusiste? En que escondiste ese dolor? En que refugiaste lo que te paso? Con que tapaste ese hueco que quedo en tu corazón? Cuál es la piedra que tapa lo que no queres que nadie vea ni sepa?

Y el hoy te pides que corras la piedra, que la dejaste ahí tapando el muerto por no querer mostrar lo que está ahí atrás.

Y él llama por tu nombre a lo que está muerto, para darle vida.

Tenes dolor, duda, incredulidad, pero hoy tenes que ser libre.

El muerto Lázaro, resucito y salió.

Jesús les da la orden a los discípulos la orden de desatar las vendas. Hoy quiero que oremos, para que todo lo que nos esté atando, caiga y seamos libres.

Advertisements

2 comments

  1. Crissanta · April 15, 2015

    Oh, esto me ha llegado en el momento justo en que lo necesitaba. Dijiste: “Y él llama por tu nombre a lo que está muerto, para darle vida”. Y eso es lo que esta haciendo. Pero esta tan bien guardado y muerto que revivirlo duele demasiado. Tengo una duda. He leído partes de la biblia, y nunca toda a profundidad. Y recuerdo haber leído la historia de Lázaro pero nunca tan detallada, de que versión de la biblia es y/o de cual evangelio? Me gustaron los detalles. Saludos.

  2. Jony Lopez · April 21, 2015

    Hola! Espero que sigas estando bien. La version es la Nueva Traduccion Viviente, te recomiendo leer la version Reina Valera 1960, junto con la NTV! Saludos.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s