Un grito silencioso

Aturde. Y mucho. No lo escuchan? No puedo dejar de oírlo… Todo el día está gritándome.

Yo entiendo que quiera mi libertad. La cual también deseo, pero no logro vivirla, o alcanzarla.

También estoy cansado, no es el único que diariamente lucha porque yo sea mejor persona.

Creen que me gusta ser así? Creen que no quisiera una máquina del tiempo la cual me haga volver el tiempo atrás y no haber tomado tantas malas decisiones?

Pero estoy en una cárcel. Yo mismo me encerré, y yo mismo puse llave para no salir, la cual no recuerdo donde la deje. Y piensa que soy cruel por estar así, no, de verdad no quisiera esto.

Pero sigue gritándome. No lo soporto más.  Insiste en que deje esta celda, oscura, gris, húmeda, a la cual ya le estoy empezando a tener cariño por mantenerme tanto tiempo aislado de lo real.

Basta! No lo soporto más! Alguien haga que se calle… Me está empezando a hacer mal. Siento que voy a volverme loco. Aunque veo la puerta frente mío, nada de mi responde para ir hacia la libertad.

Nadie me entiende. Todos siguen sus vidas, pasan frente a mi celda, y creen que es normal. Pero ignoran como me grita, solamente yo los escucho.

Esperen.

Hay otra voz.

Ssshhh…  Silencio! Escuchen. Es como un susurro, y no logro oírlo.

Que es esa luz que se acerca a mi celda? La voz se hace cada vez más audible…

“Mateo 4:16…La gente que estaba en la oscuridad ha visto una gran luz. Y para aquellos que vivían en la tierra donde la muerte arroja su sombra, ha brillado una luz.”

La celda se abrió sola. Siento fuerzas, siento ánimo. Tengo que salir.

Como es posible que en un instante volví a estar en el mundo real? Acá hay color. Hay esperanza. Hay vida.

Jesús. Solo él puede hacer esto. Mi libertad. Mi plenitud.

El jamás va a entrar a la cárcel conmigo, solo hay espacio para mí, y para el que grita todo el tiempo en silencio.

Todo este tiempo que estuve encerrado, lo único que escuchaba eran gritos silenciosos que reclamaban que salga, que corra del estado en el que estoy, que rompa las cadenas que me tienen agarrados los pies y me impiden caminar.

Gritos insoportables, tan silenciosos que me aturdían y estaban llevándome a la locura. Y pensé que haciendo lo contrario a lo que me decía que era correcto, iba a hacerlo callar, pero no, gritaba más fuerte.

Pero hoy soy libre. La luz de Jesús vino en medio de tanta oscuridad a sacarme de este pozo. Y al fin, solo escucho Su voz.

Si, al fin yo mismo me calle, y no me grito más a mí mismo.

“Salmo 95:7 …porque él es nuestro Dios. Somos el pueblo que él vigila, el rebaño a su cuidado. ¡Si tan sólo escucharan hoy su voz! El SEÑOR dice: «No endurezcan el corazón…”

Carta al Desfallecido

Hola. No nos conocemos, o tal vez si, no es lo importante.

Primero quiero pedirte que cuides que tus lágrimas no manchen la tinta de esta carta.

Sé que es difícil el tiempo que estás pasando. La soledad es tu compañía de día, la nostalgia y la angustia llegan puntualmente cada noche antes de que duermas.

Pareciera que hasta el clima se pone de acuerdo con el ritmo emocional de tu corazón. Gris. Siempre gris. La lluvia hace competencia con tu llanto.

Estas rodeado de gente, pero sabes bien que estas solo.

Frecuentas los lugares habituales, pero no estás ahí.

Pero no siempre fue de esa manera tu vida, disfrutaste mucho siempre. Pero los golpes que experimentaste te empujaron hasta llegar al punto en donde estas. Sabes muy bien que la depresión está esperándote con los brazos abiertos a que caigas rendido.

La nostalgia suele aparecer en los peores días, porque reconozcamos que el dolor se va, te olvidas por un momento, pero regresa otra vez para bloquearnos y pausarnos por el resto del día. Pero la nostalgia no es tan concurrente, solo aparece en los días más oscuros y fríos, donde no hay fuerza de voluntad para controlar los recuerdos y las sensaciones internas.

Pero… No quiero quitarte mucho tiempo, a esta altura, te estarás preguntando el motivo de esta carta. Y la verdad desearía decirte que tengo la fórmula mágica para que mañana despiertes y todo sea como fue antes, y ninguno de tus errores, ni de los golpes recibidos, te hayan dirigido hacia donde estas… Pero no, no tengo fórmula mágica. Y si, mañana vas a seguir en el lugar donde estas.

Pero, si quiero que entiendas algo: Esto es solo un momento en la historia de tu vida, no es el fin del capítulo final de tu existencia.

Tenes que soportar. Mantenerte firme. Porque no sé cómo, ni cuando, pero vas a salir de la situación en la que estas.

Y no dejes que la decepción que sentís hacia los que te rodean hagan que florezca una especie de “odio”. Y entiendo que se hayan alejado, que se sientan defraudados, o se lastimaron tanto entre vos y ellos, que mucha gente se corrió de tu lado, pero entende que tal vez te libraste de gente toxica con corazones “no sanos”.  Por eso, no te decepciones. Tene comprensión, y mira lo positivo de lo que estás viviendo.

ES MOMENTANEO ESTO, VAS A SALIR GANANDO, PERO SOLO TENES QUE SOPORTAR Y MANTENERTE!!!

Y quizás ahora te preguntes como estoy tan seguro? Mis palabras no valen ni tienen poder en si mismas, pero… Hubo alguien que prometió y cumple. Te dejo algunas de esas palabras, léelas, guárdalas en tu corazón, créelas… Así, si podes estar seguro de que vas a salir venciendo.

Mateo 28:20-…tengan por seguro esto: que estoy con ustedes siempre, hasta el fin de los tiempos.

Juan 16:33-…Aquí en el mundo tendrán muchas pruebas y tristezas; pero anímense, porque yo he vencido al mundo.

Salmo 62:5-  Sólo en Dios halla descanso mi alma; de él viene mi esperanza.

Salmo 71:20,21- Has permitido que sufra muchas privaciones, pero volverás a darme vida y me levantarás de las profundidades de la tierra. Me restaurarás incluso a mayor honor y me consolarás una vez más.

Isaías 51:3- El SEÑOR volverá a consolar a Israel y tendrá piedad de sus ruinas. Su desierto florecerá como el Edén, sus lugares desolados como el huerto del SEÑOR. Allí se encontrarán gozo y alegría; los cantos de gratitud llenarán el aire.

Adelante!

Att. Otro desfallecido.

 

“Miedo: La fe del infierno”

Recuerdo que al cumplir 18 años comencé a trabajar en una fábrica de calzados. Los primeros días los disfrutaba, creía que estaba en el mejor trabajo.

Pero, pasadas algunas semanas, en una conversación con una compañera de trabajo, algo hizo un “clic” en mi cabeza. Ella me dijo: “Vos tenes que cuidar este trabajo!! Podes quedar fijo acá. Yo trabajo desde los 18 años también, y tengo 58.”

Automáticamente, desde adentro mío salió la respuesta: “No pienso morir acá adentro.”

Por 40 años esta mujer estuvo en el mismo trabajo, en el mismo horario, sin ver el sol de la mañana, de lunes a viernes.

Obviamente, seguro vas a decirme: Y, pero tenía que trabajar.

O tal vez me digas: Hay que ir por lo seguro.

Pero yo me pregunto: No tenía ningún sueño? Nunca se preguntó si había algo más que solo trabajar, salir, y volver al otro día al mismo horario?

Señoras y señores, me niego a vivir rutinariamente. Me niego a existir solo viviendo el sueño de otro (En este caso, del jefe de aquel entonces). Me niego a no vivir al máximo la vida, disfrutando del propósito para el cual Dios me hizo nacer en esta tierra.

Y escribo esto, porque lamentablemente, hay una serpiente invisible, que muerde un veneno mortal, el cual deja paralizado a toda aquella persona que apenas piensa en vivir su propio sueño.

Les presento a: EL MIEDO.

Se puede presentar de muchas formas, pero lo que produce es algo universal:

-Frustración, estancamiento, sueños no realizados, amargura, tristeza, vacío emocional.

Y sus consecuencias son:

-Vidas infelices, vidas sin encontrar el sentido de la vida y la existencia, sonrisas huecas.

En fin, vidas fingidas, envueltas en una cárcel llamada RUTINA. Lo más triste, es que la puerta está abierta, pero el MIEDO esta como guardián y nos impide salir de ahí.

Encontré hace poco esta nota, es muy interesante:

La terapeuta Bronnie Ware, de Nueva Gales del Sr (Australia), cuidó durante gran parte de su carrera a una gran cantidad de enfermos terminales, a quienes acompañó desde doce semanas antes de la fecha de su inevitable final.

A raíz de esa fuerte experiencia, la mujer realizó una lista de las cinco cosas de las cuales más se arrepiente la gente antes de morir. Esta es la lista:

 1- Ojalá me hubiese permitido ser feliz más seguido. “Este pensamiento es uno de los más comunes. Mucha gente no se da cuenta que la felicidad es una decisión. Viven siguiendo patrones y hábitos viejos. El miedo al cambio hizo que se mostraran contentos con sus vidas, cuando en realidad deseaban volver a reírse con ganas”.

 2- Desearía haber mantenido el contacto con mis amigos. “Muchas personas no se percatan de cuánto necesitan a sus viejos amigos hasta que llegan a sus últimas semanas de vida, y entonces es difícil encontrarlos. La gente se concentra tanto en el trajín diario que dejan ir amistades muy valiosas”

 3- Ojalá hubiese tenido el coraje para expresar mis sentimientos. “La gente esconde sus verdaderos sentimientos para mantener la paz con otros. Como resultado, tienden a tener existencias mediocres y nunca llegan a ser quienes realmente deben ser. Muchos pacientes contrajeron enfermedades provocadas por el resentimiento y la amargura”.

 4- Ojalá no hubiese trabajado tanto. “Este fue el comentario de cada paciente masculino que tuve. Sentían haberse pedido la infancia de sus hijos y la compañía de sus cónyuges. Las mujeres también mencionaban esto, pero la mayoría de mis pacientes fueron parte de una generación en la que les tocaba ganar el pan sólo a ellos”.

 5- Ojalá hubiese tenido el coraje de vivir la vida a mi manera, no de acuerdo a las expectativas de otros. “Este es el comentario más repetido. Cuando la gente está próxima a morir y reflexionan sobre sus vidas, se dan cuenta de que no cumplieron muchos de sus sueños. Ni siquiera la mitad, y todo por las decisiones que habían tomado”.

No quiero lograr con esto que escribí, que mañana renuncies a tu trabajo, o tires todo lo que estas haciendo para ir corriendo tras tu sueño, emprendiendo tus objetivos con fe, ya que nadie lo va a hacer por vos…. O tal vez si. PERO RENUNCIA AL MIEDO QUE TE PARALIZA!!! NEGATE A LA RUTINA, A LA VIDA MEDIOCRE Y SIN SENTIDO!!

Al fin y al cabo, soy de los que creen que Dios nos trajo con un destino a la vida, el cual desde el momento que lo descubrimos, nos vamos a sentir plenos, felices y realizados, aun si eso nos cuesta horas de trabajo y un tiempo breve de vivir bajo la rutina.

Lo que estas haciendo, si no es tu sueño, debería tomarse como algo momentáneo. Deberías tomarlo como un trampolín que te va a impulsar hacia lo que estas proyectando en tu corazón.

Pensalo.

Que Dios te bendiga, y no dejes que el tiempo te persiga, pisando tus talones, haciéndote tomar decisiones apresuradas para seguir paralizado por el miedo, la cual considero que es la “fe” del infierno.

Tene fe, pero la que viene de Dios, la que esta basada en las promesas de la biblia.

Salmo 139:13-18: “Tú creaste las delicadas partes internas de mi cuerpo y me entretejiste en el vientre de mi madre. ¡Gracias por hacerme tan maravillosamente complejo! Tu fino trabajo es maravilloso, lo sé muy bien. Tú me observabas mientras iba cobrando forma en secreto, mientras se entretejían mis partes en la oscuridad de la matriz. Me viste antes de que naciera. Cada día de mi vida estaba registrado en tu libro. Cada momento fue diseñado antes de que un solo día pasara. Qué preciosos son tus pensamientos acerca de mí,* oh Dios. ¡No se pueden enumerar! Ni siquiera puedo contarlos; ¡suman más que los granos de la arena! Y cuando despierto, ¡todavía estás conmigo!”

“Decisiones: Las llaves a destinos paralelos.”

Siempre me pongo a pensar que el solo hecho de no estar en el centro de la voluntad de Dios, puede hacerme tomar malas decisiones.

Me paraliza el solo hecho de pensar que estoy decidiendo incorrectamente, contrario a lo que Dios tenía preparado para mí. En todas las áreas de mi vida, frente a cualquier decisión, tengo esta “paranoia”.

Y diariamente tomamos muchas decisiones, las cuales algunas son simples y rutinarias.

Pero en este camino de vida espiritual, luego de encontrarnos con el Señor, se cumple en nosotros la palabra que dice:

Salmo 32:8 «Te guiaré por el mejor sendero para tu vida; te aconsejaré y velaré por ti. No seas como el mulo o el caballo, que no tienen entendimiento, que necesitan un freno y una brida para mantenerse controlados».

Alcanzamos ese entendimiento a través de una relación íntima con el Señor, y su Palabra.

Pero, si dice “el mejor sendero”, quiere decir que hay senderos distintos?

Acaso nuestra vida dependerá de las decisiones que tomemos?

Sí. Yo creo que cada decisión es una llave. Una llave a un destino paralelo. A un futuro distinto.

Pero hoy quiero enfocarme en una decisión que vamos a tener que tomar en algún momento de nuestras vidas.

Y es la decisión de creerle a Dios.

Parece algo simple, pero quiero que entiendas que no es lo mismo creer en Dios, que creerle a Dios.

Podes creer en Dios, venir a la iglesia, y hasta traer la biblia. Pero el infierno jamás va a dejarte que le creas a Dios.

Entendamos el objetivo de satanás:                                                 

Empujarte, hacia la punta de un pozo ciego y oscuro, llamado INCREDULIDAD, para que vos solo te tires, y luego se te haga muy difícil salir de ahí.

Como logra darte empujones? A través de las situaciones difíciles que nos toca vivir.

Porque el ser hijo de Dios no nos deja exentos de atravesar sufrimientos y crisis, pero si nos promete ser libres de ellas.

Pero hubo o habrá momentos, en los que la vida va a golpearte duro.

Ahí, cuando estés caído, cuando no le encuentres sentido a nada, cuando no escuches la voz de Dios, cuando sientas que Dios está muy lejos, y no se está dando cuenta de lo que vos viviste, o estás viviendo, viene satanás a susurrarte al oído lo mismo que le dijo a Job.

Satanás quiere sumarte a su rebelión. Él se rebeló contra Dios, y quiere que vos seas un rebelado más.

A Job, satanás le hablo a través de su esposa y le dijo:

Job 2:9 “MALDICE A DIOS, Y MUERETE”.

Job había perdido todo lo que tenía, pero aun así, el eligió creerle a Dios, y dijo:

Job 19:25-27: “Pero en cuanto a mí, sé que mi Redentor vive, y un día por fin estará sobre la tierra. Y después que mi cuerpo se haya descompuesto, ¡todavía en mi cuerpo veré a Dios! Yo mismo lo veré; así es, lo veré con mis propios ojos. ¡Este pensamiento me llena de asombro!”

Eso es creerle a Dios. En los peores momentos, es donde tenemos que sacar nuestra identidad de hijos de Dios, y enfrentar las batallas de la vida, sabiendo que tenemos la victoria asegurada.

Pero sé que no es fácil.

Pero quiero decirte, que una palabra de Dios, puede sanar tu pasado, tu presente y prepararte para el futuro.

Porque mientras miremos el pasado, vamos a estar mirando para atrás, perdiéndonos lo presente, y lo que es peor, olvidándonos de mirar adelante, hacia el futuro.

Pero vamos al relato de esta noche:

Juan 11:1 Un hombre llamado Lázaro (EL QUE DIOS AYUDA) estaba enfermo. Vivía en Betania con sus hermanas María y Marta.

Juan 11:2 María era la misma mujer que tiempo después derramó el perfume costoso sobre los pies del Señor y los secó con su cabello. Su hermano, Lázaro, estaba enfermo.

Juan 11:3 Así que las dos hermanas le enviaron un mensaje a Jesús que decía: «Señor, tu querido amigo está muy enfermo».

Juan 11:4 Pero, cuando Jesús oyó la noticia, dijo: «La enfermedad de Lázaro no acabará en muerte. Al contrario, sucedió para la gloria de Dios, a fin de que el Hijo de Dios reciba gloria como resultado».

Juan 11:5 Y, aunque Jesús amaba a Marta, a María y a Lázaro,

Juan 11:6 se quedó dónde estaba dos días más.

Entendamos el contexto de esta historia. Jesús se encontraba a un poco más de 3km de Betania, la cual era una ciudad al este de Jerusalén. Aproximadamente a 2 días, a pie.

Marta y maría, enviaron mensajeros, lo cual entendemos que tardaron 2 días.

Cuando llegan, le dan la noticia y Jesús les responde (VS 4)

Imagínense, que ustedes están esperando un parte médico y este les dice: NO SE PREOCUPE, SU FAMILIAR NO VA A MORIR, SINO QUE VA A VIVIR.

Estos mensajeros volvieron gozosos, llenos de alegría, a dar la noticia a marta y maría. Obviamente, tardaron 2 días.

Al llegar, le dan la noticia, y le dicen: GLORIA  A DIOS!!! ALELUYA!! LAZARO NO VA  A MORIR, JESUS DIJO QUE… y estas le interrumpen fríamente y en seco diciendo: LAZARO YA MURIO.

Que es esta paradoja? Señor!!! Te creí. Siempre confié en vos. Acaso son mentiras las que decís en tu palabra? Esas son algunas de las preguntas interiores que nos hacemos en los momentos de más dolor y crisis. Las cuales se hicieron marta y maría también.

Porque el ser humano tiende a hacer eso. No hace falta ser creyente para decir: DIOS!! PORQUE ME PASA ESTO? PORQUE A MI? DIOS!!! PORQUE NO ESTUVISTE CUANDO TE NECESITE! PORQUE NO ME AYUDASTE? Es al primero que dirigimos nuestro grito interior.

Por eso no es lo mismo, creer en Dios, que creerle a Dios.

Sigue el relato:

Juan 11:17 Cuando Jesús llegó a Betania, le dijeron que Lázaro ya llevaba cuatro días en la tumba.

Juan 11:18 Betania quedaba sólo a unos pocos kilómetros* de Jerusalén,

Juan 11:19 y muchos se habían acercado para consolar a Marta y a María por la pérdida de su hermano.

Juan 11:20 Cuando Marta se enteró de que Jesús estaba por llegar, salió a su encuentro, pero María se quedó en la casa.

Juan 11:21 Marta le dijo a Jesús: —Señor, si tan sólo hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto.

Juan 11:22 Pero, aun ahora, yo sé que Dios te dará todo lo que pidas.

Juan 11:23 Jesús le dijo: —Tu hermano resucitará.

Quiero enfocarme en las dos hermanas:

Marta, aun con dolor en su corazón, en pleno duelo de su hermano, el cual hacía ya 4 días que estaba muerto, sale al encuentro de Jesús, y le reclama que tal vez si él hubiera estado, Lázaro no hubiera muerto, pero en ese momento decide aun creerle a Jesús.

María, se quedó en la casa.

Suele suceder eso. Al atravesar un dolor, una perdida, una crisis, una angustia, un abuso, un maltrato, nos quedamos quietos, no nos movemos, no vamos corriendo a ver a Jesús.

Empezamos a escuchar a satanás, y a recibir los empujones hacia el pozo de la incredulidad.

Nos quedamos quietos como María, nos estancamos, nos enfriamos, nos frenamos en nuestro crecimiento espiritual, y emocional.

Es entendible!! Pero quiero que entiendas, que es en esos momentos donde tenes que creerle a Dios!

Algo interesante sucede en el versículo 28, y dice:

Juan 11:28 Luego Marta regresó adonde estaba María y los que se lamentaban. La llamó aparte y le dijo: «El Maestro está aquí y quiere verte».

Marta le creyó a Jesús, y fue restaurada de su dolor. Y fue en ese momento, donde fue hacia donde estaba María, la del dolor, la que conocía a Jesús, pero no quiso creerle, para llamarla y decirle que Jesús estaba ahí y quería verle.

Hoy, yo vengo como Marta, a decirte a vos, que Jesús esta acá y quiere verte.

Juan 11:29 Entonces María salió enseguida a su encuentro.

Juan 11:30 Jesús todavía estaba fuera de la aldea, en el lugar donde se había encontrado con Marta.

Juan 11:31 Cuando los que estaban en la casa consolando a María la vieron salir con tanta prisa, creyeron que iba a la tumba de Lázaro a llorar. Así que la siguieron.

Juan 11:32 Cuando María llegó y vio a Jesús, cayó a sus pies y dijo: —Señor, si tan sólo hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto.

Creer en Dios, es un acto de fe. Pero creerle a Dios es un acto de entrega.

Cuando es qué debemos hacer ese acto de entrega?  Así como María:

-Cuando no tenemos ganas de hacerlo.

-Cuando las circunstancias alrededor de nuestras vidas no coinciden con las promesas del Dios en el que creemos.

-Cuando nuestra vida espiritual está muerta.

-Cuando Dios hace silencio frente a la situación que estoy viviendo, o hace silencio frente a la situación que ya viví, la cual solo Dios y nosotros sabemos.

-Cuando tenemos un dolor, una herida, una tristeza, atada a nuestro cuello, la cual arrastramos y ya nos está impidiendo caminar, de tan pesado que es.

-Cuando lo que Dios prometió, no se está cumpliendo.

Hoy yo soy Marta, y a vos te digo María, Jesús esta acá y quiere verte, cuál va a ser tu decisión?

Porque tal vez, si te analizas, crees en Dios y también le crees a Dios. Pero ya no es lo mismo. Tu relación con Dios no es como la de hace años atrás.

Tal vez crees que nada va a arrancar el dolor que pasaste.

Tal vez hay preguntas en tu corazón.

Hay heridas en tu corazón que no se cerraron. Hay dolores que no sanaste, y te están impidiendo caminar y avanzar en tu vida.

Juan 11:34 — ¿Dónde lo pusieron? —les preguntó. Ellos le dijeron: —Señor, ven a verlo.

Juan 11:35 Entonces Jesús lloró.

Juan 11:36 Las personas que estaban cerca dijeron: « ¡Miren cuánto lo amaba!».

Juan 11:37 Pero otros decían: «Este hombre sanó a un ciego. ¿Acaso no podía impedir que Lázaro muriera?».

Juan 11:38 Jesús todavía estaba enojado cuando llegó a la tumba, una cueva con una piedra que tapaba la entrada.

Juan 11:39 «Corran la piedra a un lado» —les dijo Jesús. Pero Marta, la hermana del muerto, protestó: —Señor, hace cuatro días que murió. Debe de haber un olor espantoso.

Juan 11:40 Jesús respondió: — ¿No te dije que, si crees, verás la gloria de Dios?

Juan 11:41 Así que corrieron la piedra a un lado. Entonces Jesús miró al cielo y dijo: «Padre, gracias por haberme oído.

Juan 11:42 Tú siempre me oyes, pero lo dije en voz alta por el bien de toda esta gente que está aquí, para que crean que tú me enviaste».

Juan 11:43 Entonces Jesús gritó: « ¡Lázaro, sal de ahí!».

Juan 11:44 Y el muerto salió de la tumba con las manos y los pies envueltos con vendas de entierro y la cabeza enrollada en un lienzo. Jesús les dijo: «¡Quítenle las vendas y déjenlo ir!».

Esa es la acción de Jesús hacia tu dolor. Hacia tu herida. Hacia lo que viviste. Hacia lo que está detrás de la piedra y crees que ya no tiene solución.

Vos le decís: Si tan solo hubieras estado ese día, Señor! Si no hubieras permitido que me haya pasado.

El hoy te dice: Donde lo pusiste? En que escondiste ese dolor? En que refugiaste lo que te paso? Con que tapaste ese hueco que quedo en tu corazón? Cuál es la piedra que tapa lo que no queres que nadie vea ni sepa?

Y el hoy te pides que corras la piedra, que la dejaste ahí tapando el muerto por no querer mostrar lo que está ahí atrás.

Y él llama por tu nombre a lo que está muerto, para darle vida.

Tenes dolor, duda, incredulidad, pero hoy tenes que ser libre.

El muerto Lázaro, resucito y salió.

Jesús les da la orden a los discípulos la orden de desatar las vendas. Hoy quiero que oremos, para que todo lo que nos esté atando, caiga y seamos libres.

Viviendo un Eclipse de Fe :

Me es necesario escribir, y hablar de este tema, por la razón de que vi a muchos soldados que batallaban conmigo en la vida, bajar los brazos y soltarse a la corriente por la que van la mayoría en esta tierra.

Que es un eclipse de fe? Primero que todo, defino lo que es ECLIPSE:

-En simples palabras, es el fenómeno que ocurre cuando la luna pasa entre la tierra y el sol, oscureciendo la luz , ya sea parcial o totalmente. Por unos momentos, el sol parece que literalmente desaparece, y la luz del día súbitamente se vuelve oscuridad.

Y porque Eclipse de fe? Porque así defino al estado que experimentamos cuando somos probados, y estamos siendo bombardeados con la artillería más pesada de satanás.

Pero tranquilo, satanás no gasta su artillería con cualquier persona.

Acá estamos hablando de ECLIPSE, de dejar de ver la luz del sol por un momento y que todo sea oscuridad. Hablamos de esas personas que comienzan a  decaer en su fe, a dudar de que Dios este al control de la situación que está viviendo, hablamos de la persona que cree que Dios está ausente cuando más lo necesita. La oración se vuelve vacía, hueca, y el corazón está cargado de culpa y vacío existencial.

Satanas gasta sus mejores armas, y nos golpea para que cometamos suicidio espiritual, dejándonos caer en el pozo de la depresión, de la angustia, de la tristeza, y asi finalmente… Dejar de creer en el amor y cuidado de Dios.

A quien elige satanas para gastar su artillería? A las personas que descubrieron su identidad en Jesus, y tienen una visión clara en la vida, un objetivo preciso hacia el cual dirigirse.

Ejemplos:

Lucas 22:31,32 dice:

»Simón, Simón, Satanás ha pedido zarandear a cada uno de ustedes como si fueran trigo. Pero yo he rogado en oración por ti, Simón, para que tu fe no falle, de modo que cuando te arrepientas y vuelvas a mí fortalezcas a tus hermanos»

Pedro. Discípulo al cual Jesus había dicho:

Mat 16:18 “Ahora te digo que tú eres Pedro (que quiere decir “roca”), y sobre esta roca edificaré mi iglesia, y el poder de la muerte* no la conquistará. Y te daré las llaves del reino del cielo. Todo lo que prohíbas en la tierra será prohibido en el cielo, y todo lo que permitas en la tierra será permitido en el cielo.”

Jesús había declarado sobre la vida de Pedro la misión y el objetivo de su existencia. Pero claro, no iba a haber iglesia, sino había muerte y resurrección en la cruz. Por lo tanto, su fe iba a ser probada, iba a pasar por un momento de duda y oscuridad. Iba a ser atacada por pensamientos de parte de satanás como: Cuando vendrá el reino, si tu supuesto rey está siendo asesinado? No crees que fuiste engañado estos tres años que seguiste a este tal Mesías?

Iba a tener una dura batalla en la mente. Como también lo vivió Elías

1Reyes 19:2-4 “Entonces Jezabel le mandó este mensaje a Elías: «Que los dioses me hieran e incluso me maten si mañana a esta hora yo no te he matado, así como tú los mataste a ellos». Elías tuvo miedo y huyó para salvar su vida. Se fue a Beerseba, una ciudad de Judá, y dejó allí a su sirviente. Luego siguió solo todo el día hasta llegar al desierto. Se sentó bajo un solitario árbol de retama y pidió morirse: «Basta ya, SEÑOR; quítame la vida, porque no soy mejor que mis antepasados que ya murieron».”

Eclipse de fe. Días antes este profeta estaba frente a 400 profetas, demostrando el poder de Dios. Ahora estaba huyendo por la amenaza diabólica de Jezabel. Satanás había llenado de miedo su corazón, y esto había opacado su fe, al punto de llevarlo a la depresión, y quitándole sus ganas de vivir. Algo parecido también le sucedió a Jeremías:

Jeremias 20:7,8: “Oh SEÑOR, me engañaste, y yo me dejé engañar. Eres más fuerte que yo, y me dominaste. Ahora soy objeto de burla todos los días; todos se ríen de mí. Cuando hablo, me brotan las palabras. Grito: «¡Violencia y destrucción!». Así que estos mensajes del SEÑOR me han convertido en objeto de burla.”

Mencione tres personajes bíblicos: Pedro, Elias y Jeremias. Los tres sufrieron, asi como vos y como yo, un eclipse de fe. Sufrieron un momento de soledad, de dudas, de tentación, de vacio, de depresión, y de sentir lejos a Dios en los momentos en los que mas necesitaban.

Pero si leemos atentamente las tres historias completas.. Dios nunca dejo de estar presente.

Jesús le dice a Pedro:  “Pero yo he rogado en oración por ti, Simón, para que tu fe no falle, de modo que cuando te arrepientas y vuelvas a mí fortalezcas a tus hermanos»”

Jesus sabia que iba a ser movido el árbol, iban a caer las hojas, pero la raíz iba a estar firme.

En la historia de Elias, leemos:

Mientras dormía, un ángel lo tocó y le dijo: «¡Levántate y come!».

1Reyess 19:6-8: “Elías miró a su alrededor, y cerca de su cabeza había un poco de pan horneado sobre piedras calientes y un jarro de agua. Así que comió y bebió, y volvió a acostarse. Entonces el ángel del SEÑOR regresó, lo tocó y le dijo: «Levántate y come un poco más, de lo contrario, el viaje que tienes por delante será demasiado para ti». Entonces se levantó, comió y bebió, y la comida le dio fuerza suficiente para viajar durante cuarenta días y cuarenta noches hasta llegar al monte Sinaí,* la montaña de Dios.”

La fortaleza, y el cuidado de Dios siempre estuvieron presente. El Señor había escuchado también la amenaza de Jezabel.

Porque permitio esto Dios? Porque la misión que tenían estos hombres era grande, su responsabilidad era grande, y satanas no iba a quedarse de brazos cruzados. Ellos tenían una identidad clara, un objetivo de parte de Dios hacia donde ir, y los demonios no iban a querer permitir eso.

Muchas veces nos pasa que cuando creemos estar listos para dirigirnos hacia lo que Dios tiene preparado, es cuando menos podemos orar, es cuando mas somos tentados, es cuando mas tenemos dudas, es cuando mas parecieran salir las cosas mal.

Pero tranquilo, es solo un eclipse de fe. El sol esta ahí, el Lucero de la mañana sigue intacto, la oscuridad no puede quedarse tapándolo para siempre. Mantenete firme.

Dos cosas son las mas importantes para hacer en esos momentos:

Creen en el amor de Dios: pero no como nos enseñaban en la escuelita dominical, sino que tenemos que abrir nuestra mente y nuestros oídos espirituales, para escuchar al Padre susurrándonos: Estoy con vos. Esto es momentáneo. No te abandone, nunca te deje. Cuando pases por las aguas, ahí voy a estar, cuando pases por el fuego, también estare ahí. Luego de esta crisis, de esta prueba, segui hacia donde ibas, largo camino te resta por delante.

-Orar: Aunque no sintamos nada, no escuchemos nada, y aunque no tengamos ganas. Permanezcamos. Levantemosnos. Te vas a caer, y muchas veces, pero descansa en la paciencia que Dios tiene. El que comenzó la buena obra, la va a perfeccionar. Pero mantenete en oración, aunque te duermas y sientas que sos interrumpido. Este eclipse se termina. Esto no es para siempre.

Por favor. No permitas que el desanimo, la tristeza, la incredulidad y la depresión.. enviada por parte del infierno, te atrapen. Es momentáneo.

Y como siempre digo: LO MOMENTANEO NO ES LA REALIDAD. ES SOLO ESO, UN MOMENTO.

Tu realidad es que Dios te ama. Tu realidad es que la sangre de Jesus es suficiente para limpiarte y asi poder comenzar de nuevo. Tu realidad es que aunque niegues a Jesus tal como lo hizo Pedro, tenes que arrepentirte y seguir hacia donde ibas, porque el Señor no le dijo a Pedro que dejaría de ser apóstol. Tampoco le dijo a Elias que por ser miedoso dejaría de ser profeta, y obviamente, a Jeremias tampoco le dijo que se termino su ministerio.

Vamos. Levántate. Entende que esto que estas viviendo es momentáneo, es un eclipse de fe, es un descargo de artillería de parte de satanas. Pero el Señor esta con vos, aunque no lo sientas.

Y grabate esto: LO MOMENTANEO, NO ES LA REALIDAD DEFINITIVA. ES SOLO ESO, UN MOMENTO.

La tierra de “EMPEZAR OTRA VEZ” :

Esta es la historia de .. Bueno, no es tan importante decir el nombre en este momento. Lo importante es lo sucedido en la vida de esta mujer, lo cual nos enseña algo a todos.

Niñez: Digamos que como en cualquier vida, se comienza feliz, no conociendo maldad, y recibiendo solo amor de los padres. Pero, como cosa del “destino”, la tragedia golpeo esta familia en un día cualquiera de la semana.

Todos sabemos que la muerte no pide documentos, ni tampoco pregunta fechas. Y  esta niña, se quedó sin sus padres, huérfana a temprana edad. Lo cual hizo que rápidamente fuera dada en adopción, ya que no tenía familiares cercanos.

Pero la tragedia en su vida, iba a ser su mejor aliada. En su adolescencia, comenzó a desarrollarse, y el padre que estaba teniéndola en su cuidado ya no la miraba con los mismos ojos inocentes con los que la miraba cuando ella había llegado a su hogar.

Y ya es historia  conocida lo que sucedió al poco tiempo.. Un día el entro mientras ella dormía, y se llevó su inocencia para nunca más dejarla regresar.

Ella lloraba, no sabía que había pasado, no sabía quién era ni donde estaba. A partir de ese momento dejo de vivir, y solo comenzó a existir. A quien iba a contarle? Quien iba a creerle que la persona que supuestamente la amo y la hizo parte de su familia, ahora era quien había abusado de ella?

Pero esta historia trágica no termino ahí. En realidad, creo que nunca iba a terminar, porque o tenía que ocurrir un milagro en su vida, o ella iba a terminar suicidándose.

El odio, el rencor, la tristeza, la angustia, era lo que llevaba escrito cada gota que caía de su corazón desangrado. Y así iba por la vida.

Pensó que estar con hombres era lo correcto, y mientras mayor edad tenían, más creía estar satisfecha. Su lema de vida comenzó a ser: “SEXO POR DINERO”.

Pero aclaro, ella no pasaba los 16 años todavía.

Esta adolescente, casi llegando a su juventud, vivía en un lugar que prácticamente estaba gobernado por leyes  antiguas, las cuales la religión organizada de ese entonces, avalaba.

Conoció a un joven empresario. Este le ofreció una vida de lujos, y dinero. Se casaron y fueron.. Bueno, la felicidad se las debo.

Creen que ella lo amaba? No. Era un techo y comida seguro que tenia. Un lugar donde estar cuando por las noches llovia y hacia frio.

Pasaron los años, y ella tenía alrededor de los 27 años. Y déjenme decirles que para ese entonces, los golpes en su matrimonio era el plato principal. Creen que ella sentía dolor? Por supuesto que no. Creo que ella hasta sentía que se lo merecía.

En fin, vamos a lo importante. Esto sucedió una tarde. Haciendo sus caminatas nocturnas, se encontró con un hombre apuesto y elegante, que luego de desplegar su poca hombría y su falta de experiencia en tratar a las mujeres, se acostó con ella en la cama.

Lo que ella no sabía, es que este no era un cliente más. Era alguien contratado por algunos rabinos, que estaban enojados con otro rabino que los estaba estorbando. Parecía una simple pelea chismosa de barrio. Estos, lo habían contratado para que se acueste con esta prostituta (La cual, para ese entonces, era conocida por muchos), para así poder sorprenderla en el acto mismo de adulterio, engañando a su “pobre” esposo.

Y quiero contarles un detalle. El castigo que dictaban estas leyes antiguas que ejercían estos rabinos era el siguiente: “«Si un hombre cometiere adulterio con la mujer de su prójimo, el adúltero y la adúltera indefectiblemente serán muertos.”

Asi que entraron en el lugar que ella estaba, y la arrastraron, dejándola que solo agarre su ropa y ni siquiera se la ponga. Ella lloraba y gritaba, pero entremos por unos instantes en sus pensamientos:

“Un hombre me arruino la vida, y un hombre hace que me la quiten a la vida del todo.”

“Quisiera volver a ser la niña inocente. Si tan solo ellos me dejaran explicarles que no quise ser quien soy, la vida me empujo a ser asi.”

“Quisiera otra oportunidad. Aunque ya es demasiado tarde. Me voy a morir y tal vez, reencontrarme con mis padres.”

Sus pensamientos hicieron silencio cuando llegaron a destino. Ella levanto la vista, y vio a un hombre de ojos amables al frente suyo. Serio, pero amable.

Una discusión comenzó, y lo único que ella pudo escuchar fue:

-«Maestro, esta mujer fue sorprendida en el acto de adulterio. La ley de Moisés manda apedrearla, ¿tú qué dices?» (San Juan 8:4,5)

Ella miraba a toda la gente que tenia alrededor, y las miradas parecían clavarse en su pecho. Pero el rabino que tenía  frente suyo, no respondía. Estaba inclinado y pasando su dedo por la tierra.

Hasta que se levantó y les respondió:

-«¡Muy bien, pero el que nunca haya pecado que tire la primera piedra!». (San Juan 8:7)

Y se volvió a inclinar, y siguió escribiendo en la tierra con su dedo.

La muchacha no entendía nada. Estaba en el medio de una discusión religiosa, de la cual ella había sido víctima de un engaño. Pero lo peor, era que ella no podía defenderse. Nadie le pidió opinión alguna… Ah, y la apedreada iba a ser solo ella. El hombre por supuesto que no.

Lo sorprendente fue lo que ocurrió en ese momento.

“Al oír eso, los acusadores se fueron retirando uno tras otro, comenzando por los de más edad, hasta que quedaron sólo Jesús y la mujer en medio de la multitud.” (San Juan 8:9)

Silencio.

Habían quedado solos el hombre de ojos amables, y la prostituta repudiada por todos. Habían quedado solos, una gran miseria, y una gran misericordia, diría San Agustín.

De repente este rabino completamente desconocido para ella se acercó lentamente, y sin preguntarle su nombre, tampoco edad, sin importarle su pasado, al contrario, mostrando interés en su futuro, le dijo:

“-¿Dónde están los que te acusaban? ¿Ni uno de ellos te condenó?” (San Juan 8:10)

Ella dijo:

-“Ni uno, Señor”.  (San Juan 8:11)

El:

«Entonces, Yo tampoco te voy a sentenciar ahora. Ve, y empieza tu vida de nuevo, y no peques más.» (San Juan 8:11)

Al comienzo de este relato, te dije que no era importante mencionar el nombre. Porque al ser algo ficticio (Excepto la parte bíblica), esta persona se puede llamar como vos, como yo, o como cualquiera que conozcas que la vida también lo golpeo, y lo arrastro.

Alguien dijo una vez:

«¡Como desearía que hubiera algún lugar encantado, que se llamara la Tierra de Empezar Otra Vez, en la que al llegar a la entrada, nos despojáramos de todos nuestros errores y dolores, e inútiles angustias egoístas, como el que se quita el abrigo viejo y pesado y frío de la lluvia, para no ponérnoslo nunca jamás!»

Y sí. Existe ese lugar. Que no necesariamente se llama Narnia (Por si lo estabas pensando).

Es un lugar que no es físico. Creo que ni siquiera lo podemos ver. Pero es el mejor lugar adonde podemos llegar arrastrados, cuando la vida nos golpea. Y es a los pies de Jesús, tal como la mujer del relato.

Porque Jesús hablaba el Evangelio de las segundas oportunidades. En el hay una segunda oportunidad, para así dejar de existir y comenzar a vivir.

En Jesús tenemos el Evangelio de la segunda oportunidad. Él está siempre interesado, no sólo en lo que una persona ha sido, sino en lo que puede llegar a ser.

Él no dice que lo que hemos hecho no importa; las leyes y los corazones quebrantados siempre importan; pero Él está seguro de que todos tenemos un futuro tanto como un pasado.

Que la culpa no te limite. Que el rencor en tu corazón no te estorbe. Que la depresión no te encierre. En Jesús hay una segunda oportunidad.

Quizás la vida te arrastro, como a muchos de nosotros, y tuviste que pasar por momentos duros en tu vida, los cuales quisieras borrarlos de tu memoria para siempre. Y esto te hizo endurecer tu corazón, al punto de no creer en nadie, ni siquiera en vos mismo. Te impide amar. Te impide expresarte.

No va a ser fácil, pero te doy mi palabra, que si hoy le crees a Jesus, nada va a volver a ser lo mismo.

No lo olvides. La vida te puede estar golpeando, y quizás nada es como cuando soñabas de niño. Pero si vas a bajar los brazos, y si ves que la vida te esta apretando fuerte los brazos, arrastrándote hacia la depresión, la angustia, el pánico, la ansiedad, la venganza, la pobreza, el rechazo o cualquier situación que tengas en mente… ELEGI SER ARRASTRADO HACIA LOS PIES DE JESUS.

Porque él está en la puerta de la tierra llamada “EMPEZAR OTRA VEZ”, pero no obliga a nadie a entrar. Y uno de los requisitos, es soltar todo lo que está dañándote a vos mismo.

Si, leíste bien, vas a tener que soltar esa mochila. Yo se que te gusta abrirla y darle una miradita a lo que te hizo mal hace mucho tiempo, pero no podes ser masoquista toda la vida.

Pensalo.

Créelo.

Hoy Jesús te dice: “EMPEZA TU VIDA DE NUEVO. YO TE AYUDO”.

El diablo tiene buena memoria..Nosotros no.

En dos ocasiones, recuerdo que personas que estaban bajo influencia diabólica, reaccionaron frente a un crucifijo.

La primera vez, estuve encerrado con una persona endemoniada una semana, y en uno de esos días, le pusieron una cruz grande en la frente y comenzó a gritar muy fuerte.

La segunda vez, yo sin ser cristiano tenia una cruz chiquita en el cuello, y una persona endemoniada me la arranco, y, me dejo marcado el pecho.

Estas dos historias fueron en un contexto católico. Todos sabemos que el crucifijo en si no tiene ningún poder. Pero que fue lo que paso esas dos veces?

Simplemente es que el diablo tiene buena memoria, y esa cruz le recordaba su derrota a través del sacrificio de Cristo. Ninguno de estos endemoniados fue libre por mostrarles la cruz, pero solo quería mencionar la reacción que tuvieron.

Y tengo una carga grande por hablar de la cruz de Cristo, ya que entiendo por el Espíritu, que hay poca revelación de la cruz en la iglesia.

EL DILEMA ES ESTE: Como es posible que los endemoniados tiemblen cuando se le recuerda el sacrificio de Cristo en la cruz, y que nosotros los creyentes temblemos antes las dificultades, las enfermedades, y los problemas de la vida, sin recordar la victoria que tenemos a través de la cruz? Como puede ser que haya gente en la iglesia que a la primer crisis, abandona todo y reniega de su fe en Cristo, haciendo desprecio de la sangre de Cristo derramada en la cruz?

Que es lo que esta pasando?

Si me permiten decirles algo, yo creo que estamos salteando un paso hacia los beneficios de la cruz, sin haber pasado primero por tener un encuentro cara a cara con esa cruz, sin haber entendido el propósito principal de ese precioso sacrificio.

Y eso hace que los cristianos estén parados sobre fundamentos como: Creo en Cristo porque me da paz, salud, un buen trabajo y me llevo bien con mis hijos. Cuando en realidad nuestro fundamento debería ser otro, el cual ya vamos a hablar.

Vamos a la palabra:

1Pe 2:24: Él mismo cargó nuestros pecados sobre su cuerpo en la cruz, para que nosotros podamos estar muertos al pecado y vivir para lo que es recto. Por sus heridas, son sanados.

Vemos claramente en la palabra, que el PRIMERO, murió por nuestros pecados, segundo para recibir los beneficios, los cuales son la sanidad y la libertad en nuestras vidas.

Isa 53:4-5: Sin embargo, fueron nuestras debilidades las que él cargó; fueron nuestros dolores los que lo agobiaron. Y pensamos que sus dificultades eran un castigo de Dios; ¡un castigo por sus propios pecados! Pero él fue traspasado por nuestras rebeliones y aplastado por nuestros pecados. Fue golpeado para que nosotros estuviéramos en paz, fue azotado para que pudiéramos ser sanados. (רָפָא Rafá: arreglar, cuidar, curación, curar, médico, restaurar, sanador, sanar, sanear, sanidad, sano.)

Otra vez vemos, primero arregla el problema de nuestros pecados, luego nuestra libertad, y luego la sanidad.

Hoy el Señor va a sanar enfermedades, va a sanar corazones heridos, y va a traer libertad a las vidas de toda obra del diablo…. Pero, primero hablemos de nuestra vida delante del Señor.

Hablo con temblor, y con temor de Dios, cuando tengo que hablar acerca del pecado, ya que nadie es perfecto, somos todos limpios por la sangre de Jesus.

Pero en la iglesia, lamentablemente, al predicar primero los beneficios y olvidarnos lo primero que Dios quiere tratar, tenemos creyentes convencidos y no convertidos.

Tenemos creyentes que sus fundamentos de la fe, son los que le mencione antes: Voy a la iglesia porque me hace bien, me da paz, y desde que voy me va todo bien!

Señoras y señores, esos son los beneficios, nuestro fundamento debería ser el siguiente: Creo en Jesucristo, porque por su misericordia, soy salvo. Y por su sacrificio en la cruz, mi alma va a ir al cielo, y no al infierno que merecia!

La cruz. Cada creyente, cada iglesia, debería haber pasado por lo menos una vez por la cruz. Ya casi no se predica esto. A nadie le gusta que le hablen de morir, porque eso es lo que significa la cruz: MUERTE. Nadie vuelve a ser el mismo después de la cruz.

NO LES CAUSA INTRIGA PORQUE HAY TANTA GENTE QUE SE ALEJA DE DIOS SIN IMPORTARLE NADA?

-EJEMPLO DEL CAMION.

Iglesia, volvamos a predicar de la cruz. Volvamos al mensaje que dio Juan, Jesus y luego los apóstoles: Arrepientanse, porque el reino de los cielos se ha acercado!

Hace cuanto que no le predicas a alguien que no conoce de Cristo? Cuando fue la ultima vez que oraste por los perdidos de tu ciudad? Cuando fue la ultima vez que rogaste a Dios por la salvación de aquellos familiares que no conocen a Jesus?

Saben porque la iglesia no evangeliza? Porque al no pasar por la cruz, no sabemos que es el arrepentimiento, y al no saber lo que es el arrepentimiento, no sabemos lo que es la salvación. Y NADIE PUEDE HABLAR DE LO QUE NO CONOCE.

La persona que tiene un encuentro cara a cara con la cruz, nunca jamás vuelve a ser la misma.

La cruz tiene un efecto doble, no solo nos transforma el corazón y nos lleva mas hacia el corazón del Padre, sino que también nos lleva a amar a los perdidos que todavía no conocieron a Cristo.

Y algunos de ustedes sabes que algo está mal con su vida Cristiana. Pierden su paz y su gozo cuando las cosas no están bien. Hay una falta de pasión por los que se pierden. Y si a algunos de ustedes les preguntara cuando fue la primera vez que se encontraron con Cristo, tal vez ni lo sabrían. Solo recuerdan que hicieron una oración, pero el Señor nunca dijo en su palabra que hagamos una oración para ser salvos, sino que dijo ARREPIENTANSE.

Ahora bien santos, con cada cabeza levantada y todo ojo abierto, sin música por favor, déjenme hacerles un reto, para que examinen dentro de sus corazones esta palabra. El evangelismo moderno dice, “Nunca cuestiones tu salvación.” La Biblia dice exactamente lo opuesto. Ella dice, “Examinaos á vosotros mismos si estáis en fe” (2 Corintios 13:5). Es mejor hoy que en el día del juicio. La Biblia dice que debemos “procurad tanto más de hacer firme vuestra vocación y elección” (2 Pedro 1:10)

Si tal vez nunca usted nunca se ha tirado frente a Dios todopoderoso y ha dicho “¡He pecado contra ti,Dios! ¡Ten misericordia de mi!” Si tal vez usted nunca ha corrido hacia Jesucristo y hacia su sangre para ser limpiado en desesperación llorando. “¡Dios, sé misericordioso conmigo un pecador!” Esta es tu noche.

Y predico esto siempre, porque no quiero que seamos de los que estén en las multitudes llamando a Jesús, “Señor, Señor.” Y Él dirá, “Nunca os  conocí; apartaos de mí, obradores de maldad”.

Hermanos, amigos, si esta noche viene el Señor.. como esta tu vida delante de El?

QUE EL DIABLO SOLO NO TENGA MEMORIA DE LA CRUZ, NOSOTROS RECORDEMOS SU SACRIFICIO Y EXPERIMENTEMOS DIARIAMENTE SUS BENEFICIOS!!